martes, 24 de abril de 2012

FARMACODEPENDENCIA

 

Significa que una persona necesita de una droga para desempeñarse normalmente. Suspender abruptamente la droga lleva a que se presenten síntomas de abstinencia. La adicción a las drogas (drogadicción) es el uso compulsivo de una sustancia a pesar de sus efectos negativos o peligrosos.
Una persona puede tener una dependencia física de una sustancia sin tener una adicción. Por ejemplo, algunos medicamentos para la presión arterial no causan adicción, pero pueden provocar dependencia física. Otras drogas, como la cocaína, causan adicción sin llevar a la dependencia física.
La tolerancia a una droga (necesitar una dosis mayor para alcanzar el mismo efecto) por lo regular es parte de la adicción.
Ver también:

Causas

El abuso de drogas puede conducir a la adicción o a la dependencia de las mismas. Las personas que utilizan drogas para aliviar el dolor pueden volverse dependientes, aunque es raro que esto suceda en personas que no tienen antecedentes de adicciones.
La causa exacta de la drogadicción y la farmacodependencia se desconoce. Sin embargo, los genes del individuo, la acción de las drogas, la presión de compañeros, el sufrimiento emocional, la ansiedad, la depresión y el estrés ambiental pueden ser todos factores.
La presión de los compañeros puede llevar al uso o abuso, pero al menos la mitad de los individuos que caen en la adicción sufren depresión, trastorno de déficit de atención, trastorno de estrés postraumático u otro problema de salud mental.
Es posible que los niños que crecen en un ambiente de consumo de drogas ilícitas vean primero a sus padres consumiendo drogas, lo cual puede ponerlos en un mayor riesgo de desarrollar una adicción más adelante tanto por razones ambientales como genéticas.
Las personas que son más propensas a abusar o volverse dependientes de las drogas abarcan aquéllas que:
  • Tengan depresión, trastorno bipolar, trastornos de ansiedad y esquizofrenia
  • Tengan acceso fácil a las drogas
  • Tengan baja autoestima o problemas con las relaciones interpersonales
  • Lleven un estilo de vida estresante en lo conómico o emocional
  • Vivan en una cultura donde hay una aceptación social alta del consumo de drogas
Entre las sustancias de las que comúnmente se abusa se encuentran:
  • Los opiáceos y narcóticos son calmantes muy potentes que causan somnolencia (sedación) y algunas veces sensaciones de euforia. Entre ellos se encuentran: heroína, opio, codeína, meperidina (Demerol), hidromorfona (Dilaudid) y oxicodona (Oxycontin).
  • Los estimulantes del sistema nervioso central abarcan anfetaminas, cocaína, dextroanfetamina, metanfetamina y metilfenidato (Ritalin). Estas drogas tienen un efecto estimulante y las personas pueden empezar a necesitar cantidades mayores de ellas para sentir el mismo efecto (tolerancia).
  • Los depresores del sistema nervioso central abarcan alcohol, barbitúricos (amobarbital, pentobarbital, secobarbital), benzodiazepinas (Valium, Ativan, Xanax), hidrato de cloral y paraldehído. Estas sustancias producen un efecto sedante y de reducción de la ansiedad, lo cual puede llevar a la dependencia.
  • Los alucinógenos abarcan LSD, mescalina, psilocibina ("setas u hongos") y fenciclidina (PCP o "polvo de ángel"). Pueden hacer que las personas vean cosas que no existen (alucinaciones) y pueden llevar a dependencia psicológica.
  • El tetrahidrocannabinol (THC) es el ingrediente activo que se encuentra en la marihuana (cannabis) y el hashish.
Hay varias etapas del consumo de drogas que pueden llevar a la dependencia. Las personas jóvenes parecen pasar más rápidamente a través de las etapas que los adultos.
  • Consumo experimental: típicamente involucra a los compañeros, se hace para uso recreativo; el consumidor puede disfrutar del hecho de desafiar a los padres u otras figuras de autoridad.
  • Consumo regular: el consumidor falta cada vez más al colegio o al trabajo; le preocupa perder la fuente de droga; utiliza las drogas para "remediar" sentimientos negativos; empieza a apartarse de los amigos y la familia; puede cambiar los amigos por aquéllos que son consumidores regulares; muestra aumento de la tolerancia y capacidad para "manejar" la droga.
  • Preocupación diaria: el consumidor pierde cualquier motivación; no le importa el colegio ni el trabajo; tiene cambios de comportamiento obvios; pensar acerca del consumo de drogas es más importante que todo los otros intereses, incluyendo las relaciones interpersonales; el consumidor se torna reservado; puede comenzar a vender drogas para ayudarse a sostener el hábito; el consumo de otras drogas más fuertes puede aumentar; se pueden incrementar los problemas legales.
  • Dependencia: no puede enfrentar la vida diaria sin las drogas; niega el problema; el estado físico empeora; pierde el "control" sobre el consumo; puede volverse suicida; los problemas financieros y legales empeoran; puede haber roto los lazos con los miembros de la familia o los amigos.

Síntomas

Algunos de los síntomas y comportamientos de la farmacodependencia abarcan:
  • Confusión
  • Continuar consumiendo drogas incluso cuando la salud, el trabajo o la familia están siendo afectados
  • Episodios de violencia
  • Actitud hostil cuando se lo confronta acerca de la dependencia de las drogas
  • Falta de control sobre el consumo excesivo de drogas: ser incapaz de parar o reducir la ingesta de alcohol
  • Inventar excusas para consumir drogas
  • Faltar al trabajo o al colegio o disminuir el rendimiento
  • Necesidad de consumir la droga de manera diaria o regular para poder funcionar
  • Descuidar la alimentación
  • No preocuparse por la apariencia física
  • No volver a tomar parte en actividades debido a la drogadicción
  • Comportamiento reservado para ocultar el consumo de drogas
  • Consumir drogas incluso estando solo
Vea: drogadicción para mayor información acerca de síntomas que se pueden presentar al consumir estas drogas.
Para obtener información acerca de los síntomas de abstinencia, ver también:

Pruebas y exámenes

Los exámenes para drogas (exámenes toxicológicos) realizados sobre muestras de orina y sangre pueden revelar la presencia de numerosas drogas y sustancias químicas en el organismo. La sensibilidad del examen depende de la sustancia misma, de cuándo se tomó y del laboratorio que realiza los análisis. Es más probable detectar una droga en exámenes de sangre que en exámenes de orina; sin embargo, los exámenes de detección en orina se practican con más frecuencia.
Los opiáceos y los narcóticos generalmente están presentes en la orina entre 12 y 36 horas después del último consumo, dependiendo de la cantidad usada y la frecuencia.
Los estimulantes del sistema nervioso central (SNC), como la cocaína, se pueden detectar en la orina en cualquier momento entre 1 y 12 días, también dependiendo de la frecuencia de su uso.
Los depresores del SNC como Valium y Xanax se detectan hasta 7 días después del último día de consumo, dependiendo en su mayor parte según la sustancia consumida y de la rapidez con la que el organismo la elimine (su semivida).
La mayoría de los alucinógenos también se pueden detectar en la orina hasta 7 días después del último consumo. Sin embargo, la evidencia de marihuana se puede encontrar hasta 28 días después de su último uso en consumidores regulares.

Tratamiento

El tratamiento para la farmacodependencia o la drogadicción comienza con el reconocimiento del problema. Aunque anteriormente se consideraba que la "negación" era un síntoma de adicción, investigaciones recientes han demostrado que las personas adictas exhiben mucha menos negación si se las trata con empatía y respeto, antes que decirles qué hacer o "enfrentarlos".
El tratamiento para la farmacodependencia implica suspender el consumo de la droga ya sea de manera gradual o abrupta (desintoxicación), apoyo y permanecer libre de la droga (abstinencia).
  • Las personas con intoxicación aguda o sobredosis de drogas pueden necesitar un tratamiento de emergencia. Algunas veces, la persona pierde el conocimiento y podría ser necesario conectarla temporalmente a un respirador (respirador mecánico). El tratamiento depende de la droga consumida.
  • La desintoxicación consiste en la abstinencia o supresión de la sustancia que se consume en un ambiente controlado. Algunas veces, se suministra una droga de acción similar para reducir los efectos secundarios y los riesgos de la abstinencia. El proceso de desintoxicación se puede manejar como paciente ambulatorio u hospitalizado.
Como sucede con cualquiera otra área de la medicina, el tratamiento menos intensivo debe ser el punto de partida.
Los programas de tratamiento residencial monitorean y abordan los posibles síntomas y comportamientos de abstinencia. Estos programas emplean técnicas de modificación del comportamiento, las cuales están diseñadas para hacer que los consumidores reconozcan sus comportamientos.
Los programas de tratamiento abarcan asesoría, tanto para la persona (y quizás la familia) y escenarios grupales. Los programas de tratamiento para la drogadicción tienen una parte de cuidados poshospitalarios prolongados (cuando el consumidor sale del centro médico) y brindan apoyo a los compañeros.
La drogadicción es una afección seria y complicada que requiere tratamiento y apoyo físico y psicológico. Es importante ser evaluado por un profesional especializado para determinar la mejor atención.
Si la persona también presenta depresión u otro trastorno del estado de ánimo, éste se debe tratar. Con mucha frecuencia, las personas comienzan a abusar de las drogas en un esfuerzo por autotratarse una enfermedad mental.
Para la dependencia de narcóticos, algunas personas reciben tratamiento con metadona o medicamentos similares para prevenir la abstinencia y el abuso de estas sustancias. El objetivo es permitirle a la persona llevar una vida tan normal como sea posible.

Grupos de apoyo

Hay muchos grupos de apoyo disponibles en la comunidad, entre los cuales están Narcóticos Anónimos (NA), Ala-Teen y Al-Anon. La mayoría de estos grupos confían en el programa de los 12 pasos utilizado en los grupos de Alcohólicos Anónimos (AA). SMARTRecovery y LifeRing Recovery son programas que no utilizan el método de los 12 pasos. Los grupos de apoyo se pueden encontrar por medio del directorio telefónico.

Pronóstico

El abuso de drogas y la farmacodependencia pueden conducir a una sobredosis de la droga mortal. Algunas personas comienzan a tomar las drogas de nuevo después de haberlas suspendido. Las recaídas pueden llevar a una dependencia continua.

Posibles complicaciones

Las complicaciones del abuso de drogas y la farmacodependencia abarcan:
  • Endocarditis bacteriana, hepatitis, tromboflebitis, émbolos pulmonares, desnutrición, o infecciones respiratorias, causadas por consumo de drogas intravenosas
  • Depresión
  • Sobredosis de drogas
  • Aumento en el índice de varios tipos de cáncer: por ejemplo, el cáncer pulmonar y el faríngeo están asociados con el consumo de nicotina; los cánceres de boca y estómago con el consumo excesivo y la dependencia del alcohol.
  • Infección por VIH a través del hecho de compartir agujas
  • Problemas con la memoria y la concentración, por ejemplo, con el uso de alucinógenos, incluyendo la marihuana (THC)
  • Problemas legales
  • Recaída en el abuso de drogas
  • Prácticas sexuales inseguras, las cuales pueden derivar en embarazos no deseados, contagio de enfermedades de transmisión sexual, VIH o hepatitis.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si usted es adicto a las drogas y le gustaría dejarlas o si se le ha suspendido el suministro de drogas y está en riesgo de sufrir un síndrome de abstinencia. La mayoría de los empleadores también ofrecen servicios de remisión para los empleados que tengan problemas de consumo de sustancias.

Prevención

Los programas educativos contra las drogas pueden ser de ayuda aunque ninguno ha probado ser efectivo a largo plazo.





http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001522.htm

viernes, 20 de abril de 2012

HEROÍNA

La heroína es una droga extremadamente adictiva, convirtiéndose en un problema mundial. En la actualidad aproximadamente 600 mil personas necesitan tratamiento por heroinomanía. La forma de usar la heroína ha cambiado, pasando de inyectarse droga a inhalarla o fumarla, debido a que se obtiene mayor pureza con estos métodos y al concepto erróneo de que estas formas de empleo no llevarán a la adicción. El adicto usa la heroína, como promedio, hasta cuatro veces al día.
La heroína se procesa a partir de la morfina, sustancia que ocurre naturalmente y se extrae de la bellota de la adormidera asiática. Aparece en forma de polvo blanco o marrón. Los nombres vulgares relacionados con esta droga incluyen "smack" ("pasta"), "H" ("H"), "skag" ("polvo blanco"), y "junk" ("lenguazo"). Otros nombres se refieren al tipo de heroína producido en un lugar específico, como "Mexican black tar" ("goma").
El consumo de esta droga trae graves consecuencias para la salud, entre ellas sobredosis mortal, aborto espontáneo, colapso de las venas, y enfermedades infecciosas, incluso VIH / SIDA y hepatitis.
Los primeros efectos del abuso de heroína aparecen poco después de la primera dosis y desaparecen en unas cuantas horas. Después de una inyección de la droga, se siente un brote de euforia ("rush") acompañado de un cálido sonrojo de la piel, la boca se seca y los brazos y las piernas se ponen pesados. Después de toda esta euforia inicial, se siente "volando", se esta despierto y dormido a la vez, la mente se turba porque el sistema nervioso central se ha debilitado.
Los efectos que se dan después que la droga se ha estado usando repetidamente son que se puede sufrir un colapso en las venas, infectarse el endocardio y las válvulas del corazón, abscesos, celulitis y enfermedades al hígado. Puede haber complicaciones pulmonares, incluso varios tipos de neumonía, como resultado del mal estado de salud, así como por los efectos depresivos de la heroína sobre la respiración.
Además de los efectos de la misma droga, la heroína que se vende en la calle puede tener aditivos que no se disuelven con facilidad y obstruyen los vasos sanguíneos que van a los pulmones, el hígado, los riñones o el cerebro. Esto puede infectar o hasta matar los pequeños grupos de células en los órganos vitales.
El uso regular de la heroína produce mayor tolerancia a la droga, esto quiere decir que uno debe usar mayor cantidad para obtener la misma sensación. Este uso de mayores dosis lleva, con el tiempo, a la dependencia física, en la que el cuerpo, al haberse acostumbrado a la droga, puede sufrir síntomas por abstinencia si reduce o abandona su uso.
La síntomas por abstinencia, pueden ocurrir varias horas después de la última administración de heroína, provocando el deseo de usar la droga, agitación, dolores en los músculos y en los huesos, insomnio, diarrea y vómitos, escalofríos con piel de gallina, movimientos de patadas y otros síntomas.






¿Cómo tratar esta adicción?

Hay gran variedad de tratamientos para los adictos a la heroína, están la de los medicamentos y la terapia de la conducta. La ciencia nos ha enseñado que combinar medicamentos con terapia de apoyo al paciente hace posible que se deje de usar la heroína y vuelva a una vida más estable y productiva.
Las adicciones a los opiáceos (drogas relativas al opio) son enfermedades del cerebro y trastornos que sí pueden tratarse eficazmente. Los doctores recomiendan firmemente primero mayor acceso a los programas de tratamiento de mantenimiento a base del analgésico llamado metadona para las personas que son adictas a la heroína y otras drogas opiáceas; y segundo la eliminación de leyes federales y estatales, así como de otras barreras, que impiden acceso a estos programas. También se recalcó la importancia de ofrecer orientación sicológica contra el abuso de sustancias, terapéuticas sicosociales y otros servicios para darle respaldo al paciente, que impulsen a la permanencia y el éxito de los programas de tratamiento de mantenimiento a base de metadona.

Los medicamentos

La Metadona, un medicamento opiáceo sintético que obstaculiza los efectos de la heroína durante unas 24 horas, tiene una historia de éxitos probados cuando se receta en concentraciones suficientemente altas para las personas adictas a la heroína. El LAAM, que también es un fármaco opiáceo sintético para tratar la heroinomanía, puede impedir los efectos de la heroína hasta 72 horas. Otros productos aprobados son la naloxona, que se utiliza para tratar los casos de dosis excesivas, y la naltrexona, que obstruyen los efectos de la morfina, la heroína y otros opiáceos. También se están estudiando otros medicamentos utilizados en los programas de tratamiento contra la heroína.
Hay muchos tratamientos de la conducta eficaces contra la heroinoamanía. Estos pueden incluir métodos residenciales y ambulatorios. Varias terapéuticas nuevas de la conducta están resultando especialmente prometedoras contra este tipo de adicción.
La terapia de manejo de situaciones imprevistas utiliza un sistema basado en el concepto del vale, donde el paciente gana "puntos" por tener resultados negativos en los análisis que determinan si ha usado drogas, y puede cambiarlos por artículos que fomentan una vida sana. Las intervenciones de la conducta cognoscitiva se han ideado para ayudar a modificar el pensamiento, las esperanzas y los comportamientos del paciente y para aumentar su habilidad de hacerle frente a varios factores causantes de tensión nerviosa en la vida.







 



viernes, 13 de abril de 2012

COCAINA

"La cocaína es una droga estimulante y altamente adictiva. Su sal de clorhidrato, la forma en polvo de la cocaína, se puede inhalar o disolver en agua para inyectarse. “Crack” es el nombre callejero de la forma de cocaína que ha sido procesada para hacer una roca de cristal que al calentarse genera vapores que se fuman. El término “crack” se refiere al crujido que produce la roca cuando está caliente.

¿Cómo se abusa la cocaína?

Hay tres formas comunes de usar la cocaína; se puede inhalar, inyectar y fumar. La inhalación (“snorting”) consiste en aspirar la cocaína en polvo a través de la nariz, donde es absorbida hacia el torrente sanguíneo a través de las membranas nasales. Inyectarse consiste en el uso de una aguja para liberar la droga directamente en el torrente sanguíneo. Fumar consiste en inhalar el vapor o el humo de la cocaína hacia los pulmones donde su absorción al torrente sanguíneo puede ser tan rápida como cuando es inyectada. Los tres métodos del uso de cocaína pueden causar adicción y otros problemas graves de salud, incluyendo un mayor riesgo de contraer el VIH y otras enfermedades infecciosas.
La intensidad y la duración de los efectos de la cocaína, que incluyen un aumento de energía, disminución de la fatiga, además de agudeza mental, dependen de la forma de administración de la droga. Cuanto más rápido entra la cocaína al torrente sanguíneo y llega al cerebro, más intensa es la euforia. La cocaína inyectada o fumada produce una euforia más rápida y más fuerte que la inhalada. Por otro lado, entre más rápida es la absorción, generalmente es más corta la duración de la acción; la euforia puede durar de 15 a 30 minutos si la cocaína se inhala y de 5 a 10 minutos si se fuma. Para poder mantener la euforia, los usuarios de la cocaína deben administrarse de nuevo la droga. Por esta razón, algunas veces el abuso de la cocaína ocurre administrándose repetidamente la droga en un periodo de tiempo relativamente corto, aumentando progresivamente la dosis (binges).

¿Cómo afecta la cocaína el cerebro?

La cocaína es un estimulante poderoso del sistema nervioso central. Incrementa la concentración de la dopamina, una sustancia química del cerebro (o un neurotransmisor) asociada con el placer y el movimiento, en el circuito de gratificación del cerebro. Ciertas células del cerebro o neuronas usan la dopamina para comunicarse. Normalmente, la dopamina es liberada por una neurona en respuesta a una señal placentera (por ejemplo, el olor rico de una comida) y luego reciclada de nuevo a la célula que la liberó, apagando así las señales entre las neuronas. La cocaína actúa previniendo el reciclaje de la dopamina, causando que se acumule una cantidad excesiva del neurotransmisor. Esto hace que se amplifique el mensaje y la respuesta de la neurona receptora y por último perturba la comunicación normal. Este exceso de la dopamina es el responsable de los efectos eufóricos de la cocaína. Cuando se usa de forma repetida, la cocaína puede inducir cambios a largo plazo en el sistema de gratificación del cerebro así como en otros sistemas del cerebro, lo que con el tiempo conlleva a la adicción. El uso repetido a menudo también crea tolerancia a la euforia causada por la cocaína. Muchos usuarios de cocaína informan que tratan en vano de conseguir que la droga les produzca el mismo placer que sintieron la primera vez que la usaron. Ciertos usuarios aumentan su dosis para tratar de intensificar y prolongar los efectos eufóricos, pero esto también puede incrementar el riesgo de efectos psicológicos o fisiológicos perjudiciales.

¿Qué otros efectos adversos a la salud tiene la cocaína?

El uso de la cocaína tiene una variedad de efectos adversos en el organismo. Por ejemplo, la cocaína contrae los vasos sanguíneos, dilata las pupilas e incrementa la temperatura corporal, el ritmo cardiaco y la presión arterial. Puede también causar dolor de cabeza y complicaciones gastrointestinales tales como dolor abdominal y náuseas. Ya que la cocaína tiene la tendencia a disminuir el apetito, muchos usuarios habituales pueden sufrir también desnutrición.
Las diferentes maneras de consumo de la cocaína pueden ocasionar diferentes efectos adversos. Por ejemplo, la inhalación regular de la cocaína puede llevar a la pérdida del sentido del olfato, sangrados nasales, problemas para tragar, ronquera y secreción nasal crónica. La ingestión de la cocaína puede causar gangrena intestinal grave debido a la reducción del flujo sanguíneo. Las personas que se inyectan cocaína pueden experimentar reacciones alérgicas fuertes y un mayor riesgo de contraer el VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea. Los episodios de uso repetido de la droga en un periodo de tiempo relativamente corto, aumentando progresivamente la dosis (binges), pueden llevar a un estado creciente de irritabilidad, desasosiego y ansiedad. Los consumidores de cocaína pueden además experimentar sensaciones fuertes de paranoia, un periodo temporal de psicosis paranoica total, en el que el usuario pierde el sentido de la realidad y padece de alucinaciones auditivas.





Independientemente de la forma o la frecuencia del uso, el consumidor de cocaína se expone a tener una emergencia cardiovascular o cerebrovascular aguda, como un ataque al corazón o una apoplejía o ataque cerebrovascular, que pueden resultar en muerte súbita. Las muertes relacionadas con la cocaína son a menudo el resultado de una convulsión o un paro cardiaco seguidos de un paro respiratorio."